La Habana, Cuba – 1959

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Y por aquí también está lloviendo
Acrílico sobre tela. 1996. 179 x 299 cm
¿Porqué me haces esto? Amistad con distancia Vida de liebre Pago a la huaca Isla sola En ascenso Cuesta arriba con lo suyo Y por aquí también está lloviendo Una vez tuve un hogar Sueños de charapa

Es considerado por muchos uno de los más grandes creadores vivos del Arte Cubano de dentro y fuera de la Isla; fundador de la Generación de los “80´s Cubanos”, integrante de la radical Volumen I, quienes significaron un cambio tajante en la trayectoria cultural del proceso post-revolucionario cubano. Un artista que ya ha mostrado su obra en museos y centros de arte de gran prestigio internacional, como el MOMA de New York, el Georges Pompidou, de París, el MARCO de Monterrey, el Museo de Arte Contemporáneo Carrillo Gil, y el Museo Rufino Tamayo de México DF, entre otros. Se formó en la Escuela de Arte San Alejandro y en el Instituto Superior de Arte, ambos en su ciudad natal. Emigró a México en 1991 y a Estados Unidos en 1993.

Ha realizado exposiciones individuales en Cuba, México, Estados Unidos, Santo Domingo, Venezuela, Brasil, Perú, Panamá, España, Italia, Argentina, Costa Rica, Irlanda, Francia, Colombia, Filipinas y Canadá. Entres los premios y becas obtenidos destacan: Gran Premio, Salón de Paisaje, La Habana, Cuba (1982); Finalista Premio Fundación Joan Miró, Barcelona, España (1982); Premio Instalación, 2ª Bienal de La Habana, Cuba (1986); Guggenheim Memorial Foundation Fellowship, N.Y., U.S.A. (1994) y Oscar B. Cintas Foundation Fellowship, N.Y., U.S.A. (1997). Su obra se encuentra representada en las colecciones del Museo de Arte Moderno de Nueva York, el Museo Whitney de Nueva York, Museo Guggenheim de Nueva York y el Museo de Arte de Filadelfia, entre muchos otros.

“José Bedia deambula o se mueve por entre las corrientes derivadas del post-conceptualismo, el neo-conceptualismo; es un nómada cultural. Se desplaza en un viaje externo e interno, atravesando y entrelazando diversas fronteras culturales; las asimila, las compara, entrelaza, encuentra coincidencias. Su tela es vasta; es un manuscrito antiguo que conserva huellas de una escritura anterior que fue borrada, pero no desaparecida. Caracterizan primariamente su trabajo la línea, como expresividad directa y cruda, y el uso del texto, del lenguaje escrito. Su pintura brota y se derrama. Simplificando mucho, podría decirse que se visualizan básicamente dos líneas principales que identifican su trabajo. Por una parte, el tratamiento antropológico crítico que hace de las culturas ancestrales, sean de origen africano o de los pueblos originarios o autóctonos latinoamericanos, norteamericanos, australianos, etc. Y por otro, la forma en la que recoge, atesora, devuelve y ofrece las costumbres, modos, visiones, magia y rituales de los que es partícipe en sus viajes, tanto en sus pinturas como en las instalaciones con mensajes en antiguos y actuales lenguajes y, a su vez, llamando la atención en torno a temas totalmente contemporáneos. Son apuntes, o notas/registros vitales condensados de la alquimia de la experiencia vivida. Es como si buscara restituir la fuerza espiritual original para volcarla y hacérnosla totalmente activa y actual en sus telas. Es un extraer y volcar el mundo de las culturas primarias, con importantes lecciones que ofrecer a la contemporaneidad.” (Roberto Ascóniga, 2009)