Medina del Campo, Valladolid - 1955

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En Cuba 23
Laserchrome sobre papel, montada en Plexiglass. 2008. 124 x 165 cm
En Cuba 23 La mar negra 16 Rastros 2 En Cuba 42

Nace en Medina del Campo, Valladolid en 1955. Pese a que comienza a trabajar como fotógrafo en el campo de la publicidad y realizando fotografía industrial, ya en el 84 con su obra “Estampas personales” comienza a mostrar ciertos precedentes de los cambios que se van a producir en su trayectoria profesional primando la escenificación de la realidad en detrimento de la mera documentación. Pero no es hasta el 92, año en el que le encargan un trabajo sobre el Teatro Calderón de Valladolid, cuando se adentra en la fotografía artística decidiendo dedicarse por completo a ella.

Se centra desde un primer momento en el paisaje y el viaje, no sólo desde un punto de vista físico sino también como una búsqueda personal y toma de conciencia. Partiendo de su entorno más cercanos surgen trabajos como Paisajes en el 97, donde Marcos se reencuentra con la naturaleza, los rincones de su infancia, recreando su memoria. Ese mismo año, con “Los bienaventurados” la figura humana irrumpe en su obra, retratando prostitutas, niños o viejos enajenados en dos construcciones abandonadas, un proyecto sobre la crueldad, la tristeza, la pobreza, la exclusión y todo aquello que pese a estar prácticamente delante nuestra, no vemos.

En el 99, con “Obras póstumas” la escenificación cede el paso a fotografías de personas, reflejadas en pantallas que se van introduciendo por espacios físicos reales relacionados con la narración. En el 2000, con “La Chute” Ángel se centra en las personas como únicos protagonistas y los problemas de pareja.

En 2001 viaja a Nueva York, donde comienza un proyecto que acabará convertido en otro mayor a más largo plazo. “Alrededor de un sueño” se centra principalmente en los deseos y las necesidades de las personas de esa ciudad y la relación existente entre éstos y la todopoderosa publicidad. Enfrentando por un lado el deseo de triunfo y poder, con las historias de fracaso y frustración de sus vagabundos y las zonas deprimidas de la ciudad.

En 2002-2003 con “Rastros” vuelve a su entorno más familiar y a la recuperación de su memoria, introduciendo objetos en esos paisajes de sobra conocidos por el autor, de Medina del Campo y sus alrededores.

Al año siguiente viaja a La Habana, siguiendo el mismo hilo que en su viaje a Nueva York, centrándose en los lemas e iconos de la revolución, enfrentando y uniendo al mismo tiempo su trabajo anterior con “En Cuba”.

Para finalizar este proyecto, nada mejor que China, un país comunista que abre las puertas de par en par al capitalismo, viaja allí en 2007 y durante un mes recorre los núcleos urbanos y las afueras de Hong Kong, Beijing y Shangai. “China” es un amplio proyecto de foto y video donde se acentúa el gran contraste existente entre el pasado y el futuro. Continuando con esa misma tónica, viaja a las Vegas al año siguiente, el resultado: “Un coup de dès” paisajes donde las figuras se desvanecen ante los carteles y luminosos de la ciudad.

Con su instalación “La mar negra” plantea el hecho migratorio centrándose en los inmigrantes procedentes de Senegal que llegan o tratan de llegar a las Islas Canarias en busca de ese mundo mejor prometido a través de internet o las parabólicas, trabaja en los dos extremos, a las orillas del puerto de los cristianos de Santa Cruz de Tenerife donde asiste a la llegada de los cayucos y desde Senegal, en Sant Louis de donde zarpan los barcos. Nos plantea las causas que empujan al emigrante a emprender el viaje arriesgando sus vidas.