Bill Caro

(del 02 de diciembre al 30 de diciembre, 2019)

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La encajera (Réplica)
Óleo sobre lienzo. 24.5 x 21 cm. 2004
Caballero y dama bebiendo (Composición basada en cuadros de J. (...) El Concierto (Réplica del cuadro robado del museo Isabella Stewart Gardner, (...) La encajera (Réplica) Retrato de familia Vermeer pintando a la criada (Composición basada en cuatro obras de (...) Lección de Música (Composición basada en dos obras de Vermeer)

La presente exposición de pinturas de Bill Caro consta de un conjunto de 9 pinturas trabajadas al óleo sobre tela principalmente de mediano formato y 3 dibujos a lápiz, todas realizadas con dedicación, estudio y esmero a lo largo de 30 años, reunidos hoy en esta exposición en homenaje al pintor preferido o admirado de la historia del arte por parte de Bill Caro, el pintor neerlandés Jan Vermeer (1632-1675) A excepción de una de las obras, las restantes son creaciones de Bill Caro a partir de 2 o más obras originales de Vermeer, aunadas en una nueva composición, siempre a fiel al estilo t técnicas del artista neerlandés.

Bill Caro es nacido en Arequipa en 1949, de 1966 – 1971 realizó Estudios en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Ingenieria. Cuenta con numerosas exposociones individuales en Lima, Bogotá y Washington; y numerosas colectivas, lo mismo que importantes premios exposición en Medellín y Lima. Su obra se encuentra en importantes colecciones como, Museo de Arte Banco de la República de Colombia, Bogotá; Museo de Arte MALI, Lima, Colección Archer M. Huntington, University of Texas, Austin, EEUU., Colección David Rockefeller, USA, Colección Eduardo Hochschild, Lima, Coleccion Leticia y Stalisnas Poniatowsky, entre otras.

“La característica que llama más la atención de su legado es su escasa producción pues sólo se conocen 35 cuadros de su autoría, ejecutados en su relativa corta vida pues fallece a los 43 años. Sorprende también la calidad homogénea en toda su obra y no se conoce cuadros de principiante ni bocetos o estudios previos de algún cuadro. Vermeer pinta escenas de la vida diaria, la existencia cotidiana en la que no aparecen personajes célebres; todos son anónimos sin historia, pero ejecutados con tal fineza que nos conmueven mostrándonos el repertorio psicológico de todos los tiempos. Se trata siempre de cuadros en los que reina el silencio, roto por el crujido de una pluma sobre una hoja, por el acorde de un clavicémbalo, por el rasgueo de una guitarra o el rumor de la leche cayendo de una jarra. Todo parece estar en su sitio exacto con gran sentido de la medida. Nada esta demás, todo representado con gran precisión como perfectas ecuaciones. Estas imágenes tan simples y modestas están consideradas entre las más grandes obras maestras de toda la Pintura. Es de destacar la perfección de sus composiciones, muy meditadas sin duda, con un gran manejo del color dosificándolo con gran sobriedad y siempre con un gran sentido del equilibrio entre luz y sombra, teniendo como protagonista a la luz, generalmente proveniente de una ventana al costado de la composición. Así, consigue iluminar con gran maestría todos los elementos ubicados hacia el centro de la escena donde están los personajes y objetos; teniendo como fondo casi siempre, una pared con cuadros paralela al espectador.

En muchos casos la escena principal es observada desde otra habitación en penumbra y a veces separada por un cortinaje, lo que hace pensar que el utiliza la “cámara oscura”; invento innovador para un pintor que consiste en una caja o habitáculo óptico que tiene un agujero con lente por donde pasa la imagen externa iluminada y es proyectada a la pared opuesta interna de dicha cámara. Por primera vez se podía registrar una imagen fija desde el punto de vista de la cámara. Hasta entonces la realidad era sólo observada desde nuestra mirada. Es muy probable que Vermeer haya utilizado la cámara oscura pues eso le permitía organizar escenas de gran complejidad y detalles para después hacer un “calcado” en el lienzo blanco como lo hace un pintor hiperrealista contemporáneo. Debido a que el haz de luz es redondo y la imagen va a un rectángulo (cuadro), había que utilizar elementos rectos y paralelos a los bordes del lienzo para solucionar las distorsiones ocasionadas por la cámara oscura. Es así que Vermeer ubica hacia los bordes del cuadro vigas del techo, ventanas y cuadros de gran formato creando de paso estructuras geométricas casi abstractas. Los cuadros que aquí presento no pretenden ser una exhibición de mi última producción personal, pues mi obra tiene otra temática. Más bien mi idea ha sido reunir estos cuadros que han sido pintados en diferentes momentos de los últimos 30 años. La atención que yo he puesto en esta muestra, ante todo, tiene que ver con la forma como Vermeer creaba sus composiciones, su aspecto armónico y no tanto por las ideas que expresan, pues los estudiosos de su obra suelen insistir en el aspecto simbólico de sus escenas, los contenidos morales de sus personajes que generan interpretaciones y significados recónditos a pesar de ser aparentemente inocentes y banales.” Bill Caro, fragmento del texto del catálogo de la exposición.

La exposición de pinturas VERMEER DESDE ADENTRO de Bill Caro podrá ser visitada en previa cita al correo info@enlaceart.com, en Galería Enlace de Ca. Breña 281 - Breña hasta el 30 de diciembre, en el horario de lunes a sábados de 11:00 am a 7:00 pm.